viernes, 18 de mayo de 2012


Organización de la Sociedad Europea en el nuevo escenario mundial


     Un elemento central de las sociedades del conocimiento es la “capacidad para identificar, producir, tratar, transformar, difundir y utilizar la información con vistas a crear y aplicar los conocimientos necesarios para el desarrollo humano. Estas sociedades se basan en una visión de la sociedad que propicia la autonomía y engloba las nociones de pluralidad, la sociedad europea en búsqueda de la amplitud del conocimiento se ha abocado a expandir su recurso  para alcanzar este fin.
     En otras palabras, la sociedad mundial de la información sólo cobra sentido si propicia el desarrollo de sociedades del conocimiento y se asigna como finalidad “ir hacia un desarrollo del ser humano basado en los derechos de éste”.
   Este objetivo es fundamental porque la tercera revolución industrial –la de las nuevas tecnologías– y la nueva fase de mundialización que la acompaña, han modificado radicalmente numerosos puntos de referencia y aumentado las brechas existentes entre ricos y pobres, entre países industrializados y países en desarrollo, e incluso entre los ciudadanos de un mismo país.  Si bien es verdad que en la sociedad mundial de la información en ciernes reviste gran importancia el  principio de la libertad de expresión, en las sociedades del conocimiento emergentes habrá que hacer hincapié en un aspecto particular de este principio fundamental, a saber: la libertad de información, definida como el derecho a acceder a datos en posesión de los poderes públicos y obtener una información periódica sobre las iniciativas que éstos adoptan.
   Una de las prioridades de la Unión Europea es la adopción de políticas que apoyen el crecimiento de una Sociedad de la Información Europea. Además, el plan e-Europa 2002 se convirtió en un pilar de la agenda de Lisboa de la UE cuyo objetivo es convertir a la UE en la economía basada en el conocimiento más dinámica y competitiva del mundo.

    El objetivo de la iniciativa e-Europa, es acercar la Sociedad de la Información a todos los ciudadanos de Europa, desarrollar la riqueza económica, abordar las crecientes necesidades sociales, y centrarse en la diversidad y la identidad cultural, desarrollar un acceso a Internet más rápido, más seguro y más barato, invertir en las personas y en el conocimiento, y estimular la utilización de Internet.
    Esta iniciativa se basaba en los marcos de las políticas existentes y se centraba en determinadas prioridades, como el acceso de los jóvenes a la era digital, el crecimiento del comercio electrónico, servicios sanitarios on-line, transporte inteligente, o gobierno on-line. Una cuestión central ha sido la revisión del marco legal para los servicios de telecomunicaciones. Elaborado en 2001, este nuevo marco regulador se ha aprobado, en particular, para responder a tendencias de convergencia (por ejemplo, la tendencia a suministrar servicios similares a través de diferentes tipos de redes). Por lo tanto, el nuevo marco cubrirá y pondrá en un plano de igualdad a todas las redes electrónicas de comunicación, incluyendo las que se utilizan para transmitir contenidos televisivos,
    Las acciones principales afectan a la alfabetización informática, a la modernización de los servicios públicos, a la promoción del comercio electrónico y al refuerzo de las infraestructuras digitales. Muchos países socios se han mostrado interesados en el enfoque europeo de los retos y posibilidades de la Sociedad de la Información economías emergentes como ASEAN, Brasil, México, Marruecos y Ruanda han adoptado estrategias,  telecomunicaciones, desarrollo, asuntos sociales, educación y cultura, empleo, seguridad, consumo y asuntos fiscales.
    La unión europea ha apostado en crecer tecnológicamente y avanzar en su estructura comunicacional, acelerando cada vez más en un estado unido con servicios públicos más eficientes, el programa también se dirige a la mejora de las interconexiones entre redes de investigación y educación para cada región y, por último, a la aplicación de  alrededor de 20 proyectos de escala en materia de educación, sanidad, gobierno local y de forma más general, e-inclusión. Una iniciativa complementaria también busca reforzar las  redes de investigación y enseñanza entre la Unión Europea y sus socios mediterráneos. Por último, el programa Alianza para la Sociedad de la Información (ALIS), un proyecto potencialmente más ambicioso para los países latinoamericanos, persigue establecer el diálogo y la cooperación con relación a políticas digitales y marcos legales en los ámbitos de las telecomunicaciones, el comercio electrónico o la normalización.




Autor: Eglexi Melina Contreras          CI : 16.476.940

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